Mantente informado – Resumen de la actualidad
Las pymes españolas frenan su crecimiento para evitar mayores cargas regulatorias y administrativas
La excesiva carga regulatoria y administrativa está limitando el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en España, según el informe “Crecimiento empresarial y buenas prácticas regulatorias para la mejora del entorno de las pymes españolas” presentado este mes de mayo. El estudio, promovido por la Comisión de Pymes de la Cámara de Comercio de España, concluye que España no enfrenta un problema de creación de empresas, sino de escalada y consolidación de las existentes.
El análisis cuantitativo, basado en datos del Directorio Central de Empresas del INE, identifica cuatro umbrales críticos donde el número de empresas es notablemente inferior al esperado: 7, 10, 20 y 50 empleados. En el tramo de 7 trabajadores hay un 21% menos de compañías de lo previsto; en 10 empleados, un 16,6% menos; en 20, un 18,6% menos; y en 50, casi un 24% menos. Estos puntos coinciden con aumentos en obligaciones contables, laborales y administrativas, como la designación de delegados de personal, planes de igualdad, comités de empresa, canales de denuncias o auditorías más estrictas.
Muchas pymes optan por retrasar inversiones, fragmentar su estructura o estancarse para evitar estas cargas adicionales. El impacto varía por sectores: industria y construcción muestran mayor reticencia a superar los 50 empleados, mientras que comercio y servicios se frenan especialmente en los umbrales iniciales de 7 y 10.
El informe, que combina datos objetivos con la visión de más de 1.000 pymes consultadas, subraya la necesidad de un cambio estructural. Entre las principales propuestas figuran adaptar la regulación al tamaño real de la empresa aplicando el principio de proporcionalidad y eliminando duplicidades; crear una ventanilla única digital para centralizar trámites; mejorar la coordinación entre administraciones; combinar digitalización con atención humana; y reforzar la formación y el acompañamiento en financiación, digitalización e internacionalización.
El estudio también aborda las dificultades de las pymes para exportar, destacando como principales obstáculos la falta de información sobre mercados exteriores y de apoyos directos, así como la escasez de personal cualificado.
Bizum inicia su despliegue en comercios físicos y planta cara a Visa y Mastercard
El sector de los medios de pago en España vive desde el lunes 18 de mayo un importante punto de inflexión, con el inicio oficial del despliegue del servicio de pagos de Bizum en comercios físicos, un movimiento que busca trasladar el éxito del pago entre particulares al mundo de los comercios físicos. Para ello se parte de cifras muy significativas, ya que en 2025 se realizaron un total de 1.237 millones de operaciones bizum (3,4 millones diarias, 39 cada segundo), lo utilizaron 30,6 millones de personas y el volumen de dinero movilizado fue de 67.700 millones de euros.
La adopción del servicio por parte de los ciudadanos y los establecimientos no será inmediata, sino gradual. La activación de la funcionalidad dependerá estrechamente del calendario técnico de cada entidad bancaria y se prevé que alcance a la práctica totalidad de los usuarios a finales de este año.
Una de las grandes ventajas de este despliegue es que los comercios físicos no necesitarán cambiar de datáfonos. Los terminales de punto de venta (TPV) actuales son totalmente compatibles y solo requerirán una actualización de software para aceptar los pagos mediante tecnología NFC, el mismo sistema de ‘contactless’ que ya se utiliza con las tarjetas o con soluciones como Apple Pay y Google Pay.
Para utilizar este nuevo sistema, los clientes dispondrán de dos opciones. Por un lado, mediante el uso de las aplicaciones móviles de sus propios bancos, que integrarán esta opción de manera nativa. Y una segunda opción, a través de Bizum Pay, para lo que habrá que descargar y utilizar la nueva cartera digital (wallet) desarrollada de forma específica por la propia plataforma.
El gran objetivo subyacente de este lanzamiento es reducir la histórica dependencia que el sector financiero y el comercio minorista español tienen de los grandes gigantes estadounidenses de tarjetas Visa y Mastercard, así como de Google Pay y Apple Pay en pagos con el móvil. Una dependencia histórica que afecta de igual manera a toda Europa y que desde Bruselas se quiere eliminar y para lo cual se trabaja en el desarrollo de medios propios europeos.
El despliegue iniciado esta semana en España servirá de base tecnológica para que cualquier ciudadano europeo pueda pagar con el sistema de su país de origen en cualquier comercio de la Unión Europea. En 2025, Bizum inició la conexión con otros sistemas de pago europeos y se espera que los usuarios de Bizum puedan operar a finales de año en otros 12 países europeos gracias a la interconexión de la plataforma de pagos española con otros sistemas similares como Bancomat en Italia, SIBS-MB WAY en Portugal y Vipps MobilePay en países nórdicos. El objetivo es conectar con este sistema a 330 millones de personas en la Unión Europea.
La IA obliga a redefinir el inicio de la trayectoria profesional
La inteligencia artificial (IA) generativa está transformando el acceso de los jóvenes al mercado laboral, automatizando tareas básicas que tradicionalmente servían como puerta de entrada a las empresas. Según diversos informes, las funciones repetitivas —redacción de informes simples, procesamiento de datos, atención inicial al cliente o generación de contenidos básicos— están siendo asumidas por herramientas de IA de forma más rápida y económica, reduciendo la contratación de perfiles junior.
Entre los informes más destacados internacionales figura el estudio del Stanford Digital Economy Lab (Brynjolfsson, Chandar y Chen, 2025), que analiza datos de nóminas y concluye que el empleo de trabajadores de 22 a 25 años en ocupaciones altamente expuestas a la IA (como desarrollo de software y atención al cliente) ha caído un 13% desde finales de 2022, mientras que el empleo de trabajadores mayores en los mismos sectores se mantiene o crece. Esta reducción se produce principalmente por menor contratación, no por despidos.
Estas conclusiones van en línea con otro gran estudio de Harvard (Lichtinger y Hosseini, 2025), que ha rastreado a 62 millones de trabajadores en 285.000 empresas estadounidenses, y que muestra que en compañías que adoptan IA generativa, los puestos junior han disminuido alrededor de un 7,7% desde 2023, mientras que los puestos senior se mantienen estables. Los autores lo describen como un cambio tecnológico “sesgado por seniority”.
En España, el informe de Funcas (2026) estima que la IA podría destruir entre 1,7 y 2,3 millones de empleos brutos entre 2025 y 2035, concentrados especialmente en roles administrativos y técnicos de nivel medio y de entrada, aunque se crearían unos 1,61 millones de nuevos puestos relacionados con la tecnología.
El FMI también ha advertido que la IA impactará hasta el 60% de los empleos en economías avanzadas, afectando de forma desproporcionada a las tareas iniciales, siendo esta una de las consecuencias más visibles de como la IA no solo automatiza tareas, sino que redefine el inicio de la trayectoria profesional. Algunas de las soluciones propuestas para abordar el nuevo escenario promovido por la IA pasan por reformar la educación, impulsar competencias como el pensamiento crítico, la supervisión de IA y habilidades socioemocionales, y promover modelos de colaboración “humano + IA”.
El paro sénior se cronifica en España y ya afecta a más de 800.000 personas
Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al primer trimestre de 2026 muestran la cronificación del edadismo en el mercado laboral. Según los últimos datos, el número de desempleados mayores de 50 años ha escalado hasta las 825.500 personas, lo que significa que el 30,5% de los parados totales en España pertenecen a este grupo de edad.
La falta de oportunidades para este colectivo se ha vuelto estructural y configura recurrentemente la radiografía del desempleo en nuestro país. Así, prácticamente la mitad de este colectivo (48,8%) se encuentra en situación de paro de larga duración, superando los doce meses de búsqueda activa sin éxito. Esta “cronificación” del desempleo no solo agota las prestaciones contributivas —empujando a más de 545.000 personas a depender de subsidios asistenciales del SEPE— sino que eleva el riesgo de exclusión social en la antesala de la jubilación.
El fenómeno presenta, además, un marcado sesgo de género, pues las mujeres representan el 57% de los desempleados mayores de 50 años, sumando un total de 477.200 profesionales frente a los 348.300 hombres en la misma situación. Esta doble discriminación (por edad y género) dificulta enormemente la reentrada al sistema. Se da, al mismo tiempo, la paradoja de que España roza los 5 millones de trabajadores mayores de 55 años en activo, pero aquellos que caen fuera del sistema encuentran un muro prácticamente infranqueable.







