Aumenta el empleo por la regularización

La Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al segundo trimestre de 2026 refleja una evolución positiva del mercado laboral español. Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran un incremento muy significativo de la ocupación y un descenso del desempleo, situando la tasa de paro por debajo del 10 % por primera vez desde 2008. Aunque estos resultados son claramente favorables, también ponen de manifiesto la persistencia de algunos desafíos estructurales relacionados con la calidad del empleo, las diferencias territoriales y determinados colectivos con mayores dificultades de inserción laboral.

Durante el segundo trimestre del año se crearon aproximadamente 486.000 puestos de trabajo, lo que elevó el número total de ocupados hasta los 22,779 millones, la cifra más alta registrada por la EPA. Paralelamente, el número de personas desempleadas descendió en unas 213.300, situándose en torno a los 2,5 millones. Como consecuencia, la tasa de paro cayó hasta el 9,87 %, un nivel que no se alcanzaba desde antes de la crisis financiera internacional de 2008. Además, la población activa también alcanzó un máximo histórico, lo que indica que no solo se está creando empleo, sino que cada vez más personas participan en el mercado laboral, debido sobre todo al proceso de regularización que beneficia a mas de 1,3 millones de personas.

Una parte importante de la creación de empleo continúa concentrándose en el sector servicios. La llegada de la temporada turística favorece especialmente a actividades como la hostelería, el comercio y el transporte, lo que explica buena parte del aumento de la ocupación entre abril y junio. Este comportamiento evidencia que el mercado laboral español mantiene una marcada estacionalidad. Aunque el turismo constituye uno de los principales motores económicos del país, depender excesivamente de este sector puede aumentar la vulnerabilidad del empleo ante futuras crisis económicas o cambios en la demanda internacional. Por ello, resulta necesario impulsar también el crecimiento del empleo en sectores de mayor valor añadido, como la industria, la innovación tecnológica o las actividades relacionadas con la transición ecológica.

Las diferencias territoriales siguen siendo otro elemento relevante. Mientras algunas comunidades autónomas presentan tasas de desempleo relativamente reducidas y una evolución muy favorable, otras continúan soportando niveles de paro considerablemente superiores a la media nacional. Estas desigualdades reflejan las distintas estructuras productivas y la diferente capacidad de generación de empleo existente entre regiones. Reducir estas brechas constituye uno de los principales retos para garantizar un crecimiento económico más equilibrado en todo el territorio español.

También persisten diferencias entre colectivos.

En conclusión, la EPA del segundo trimestre de 2026 confirma que la economía española mantiene una trayectoria positiva en materia de empleo y consolida máximos históricos de ocupación, si bien también oculta el paro vinculado a los trabajadores con contrato de trabajo fijo discontinuo sin actividad, que cobran el paro, pero no computan como desempleados. El reto para los próximos años será transformar esta mejora coyuntural en un crecimiento sostenible y de mayor calidad, basado en una mayor productividad, una economía más diversificada y oportunidades laborales estables para todos los trabajadores.

 

EL DINAMISMO DE MADRID

Madrid se ha convertido en la ciudad más importante del sur de Europa; y está experimentando un fenómeno similar al que vivieron París y Londres hace 25 o 30 años.

Actualmente es una de las aglomeraciones urbanas más grandes de Europa y los nuevos proyectos urbanísticos van a reforzar esta tendencia. Con casi siete millones de habitantes en su área metropolitana, es decir considerando todas esas grandes ciudades que rodean Madrid como pueden ser Getafe, Leganés, etc.; es la segunda mayor aglomeración urbana de la Unión Europea, solo por detrás de París.

La población de la Comunidad de Madrid ha aumentado en más de 100.000 personas al año desde 2023, impulsada por la llegada de inmigrantes; muchos siguen siendo colombianos, venezolanos y peruanos de rentas modestas, pero también destacan 9.700 personas que han obtenido visados para ‘nómadas digitales’, introducidos en 2023 y que han atraído a profesionales con elevados ingresos procedentes del sector tecnológico estadounidense.

La inversión extranjera también está creciendo con fuerza, Madrid sigue siendo más barata que París y Londres y además hay menos competencia. La inversión extranjera ha contribuido a un aumento generalizado de los precios de la vivienda. Los precios de las propiedades en toda la ciudad se han disparado un 62% en los últimos cinco años y se han duplicado en los últimos diez, alcanzando los 5.984 euros por metro cuadrado, según Idealista. Los alquileres han aumentado un 64% en el mismo periodo.

Otras grandes ciudades se integraron en los flujos globales de capital y personas en etapas anteriores de la globalización; la singularidad de Madrid es que está viviendo ese proceso en plena era del turismo impulsado por Instagram, del teletrabajo, de la creciente brecha de riqueza entre EE. UU. y Europa. El año pasado, la Comunidad de Madrid recibió un récord de 9,1 millones de turistas internacionales, un 60% más que en 2016.

Asimismo, las privatizaciones de grandes empresas con sede en la capital, como Telefónica, Repsol o Iberia aportaron un nuevo dinamismo económico.

En pocos años, la Comunidad de Madrid ha superado con holgura en PIB a Cataluña, que durante décadas fue el motor económico de España y que tienen una población que supera en cerca de un millón de personas a Madrid. Pese a esta diferencia, el PIB de Madrid es más grande. Al mismo tiempo, el PIB per cápita de Madrid supera los 44.000 euros, un dato más elevado que el de muchos de los países más ricos de la Unión Europea y muy superior del resto de regiones de España.

 

FUERTES SUBIDAS DE LOS PRECIOS DE LAS MATERIAS PRIMAS AGRICOLAS.

El precio del trigo ha alcanzado nuevos máximos no vistos desde el año 2023 en los mercados internacionales, por encima de los 7,16 dólares la fanega. El rally alcista de la materia prima no es nuevo, y ya acumula una revalorización de más del 37% en 2026, impulsada por los ataques entre Ucrania y Rusia en los últimos meses, que han convertido a la materia prima en un objetivo estratégico para atacar el potencial económico de los dos países y están afectando a la exportación en dos países que suponen un cuarto de todo el trigo exportado en el mundo.

El encarecimiento de los precios del trigo se suma al de otras materias primas agrícolas, que están viviendo un 2026 que amenaza con aumentar las presiones inflacionistas. El precio del arroz sube ya más del 55% en los mercados internacionales, acompañando el rally del aceita de soja, de casi el 38%, y de otros recursos básicos como el azúcar, con una subida del 21%, o el maíz, que se encarece más del 15% en lo que va de año.

El alza de los precios de estas materias primas se ha producido en un contexto complicado para la oferta, en el que ha coincidido el aumento de precios de los fertilizantes debido a la guerra de Irán y al cierre del Estrecho de Ormuz, y de las expectativas de que las cosechas tengan problemas climáticos en los próximos trimestres ante la llegada del fenómeno climático El Niño, que amenaza este año con ser el más intenso de la historia.

En el caso del trigo, la guerra de Ucrania es el principal foco problemático en este momento. Los dos países contendientes son exportadores clave para los mercados internacionales, y han convertido la materia prima en un objetivo militar en los últimos meses. El Mar Negro es una zona estratégica de paso para el tránsito de trigo, y Rusia, especialmente, ha intensificado sus ataques a la infraestructura de la región, como los puertos desde donde se exporta.

Según Kernel, la mayor exportadora de trigo ucraniano, la cosecha del año que viene se está poniendo en peligro, ya que la incapacidad de dar salida a los inventarios actuales está llenando los almacenes de la materia prima, y estos se están quedando sin hueco de cara a la próxima recogida; el gran problema es qué hacer en la próxima cosecha, en primavera. Si no hay soluciones para exportar, Ucrania va a reducir la producción y no plantará en un 20% de los terrenos. Esto se traduce en 12 millones de toneladas de grano. Hasta ahora, el bloqueo de Rusia a los puertos ucranianos ha recortado la exportación en más del 90% frente a los niveles del año pasado,

La intensificación de los ataques rusos a las infraestructuras del Mar Negro se ha producido desde el pasado mes de julio, y ahora, la decisión que parece haber tomado el presidente ruso de entrar en una nueva fase de escalada en la guerra, ante la falta de progresos que se están produciendo con los esfuerzos actuales, y en las negociaciones con el gobierno ucraniano, es una nueva amenaza para el precio de la materia prima.

El incremento en origen del precio de las materias primas agrarias tiene un efecto inflacionista claro sobre los productos de alimentación, lo que incide negativamente en el poder adquisitivo de los consumidores, especialmente en los de menor nivel de rentas.