El control del petróleo mundial
Estados Unidos ya es el principal productor mundial de petróleo con 13,3 millones de barriles diarios, de los que el 70% aproximadamente se obtienen mediante la técnica de Fracking, con lo que se garantiza la demanda interna y además incluso tiene capacidad para exportar los excedentes y su actual producción supera en un 40% a las de Arabía Saudi o Rusia.
Sin embargo, su principal problema se produce por su bajo nivel de reservas probadas, a los precios actuales del petróleo alrededor de los 60 dólares el barril, que se sitúan entre los 35.000 y 41.000 millones de barriles, según La Agencia Internacional de la Energía; lo que contrasta con los 300.000 millones de barriles de Venezuela, el 20% del total mundial o los 260.000 millones de Arabía Saudí.
Sin embargo, si EE. UU pudiera controlar el futuro del crudo venezolano y el de Guyana que está gestionando prácticamente en su totalidad por Exxon, podría llegar a tener acceso directo al 30% del petróleo mundial, lo que le otorgaría un poder de mercado superior al de la OPEP.
Además, Venezuela posee las mayores reservas de crudo pesado, que tanto necesitan las refinerías de USA; puesto que este último país posee petróleo ligero y dulce pero no pesado, que resulta fundamental para producir derivados y para usos industriales, aunque es más complicado de tratar. ´
Con el control del petróleo y reservas de Venezuela por EE. UU, se produciría un cambio estratégico fundamental en el mundo del “oro negro”.
SE DESACELERA EL MERCADO DE TRABAJO EN ESPAÑA.
Los afiliados a la Seguridad Social se situaron en los 21.844.414 ocupados, lo que representa la cifra de cierre anual más alta de la historia y un incremento del 2,37% en términos interanuales, lo que representa un aumento de 506.451 cotizantes, una cifra similar a los puestos de trabajo directos durante el año 2024.
Sin embargo, en el mes de diciembre, en plena campaña de navidad, tan solo se incrementó la afiliación en 19.180 personas, lo que represento un modesto crecimiento del 0,09% respecto al mes anterior; lo que claramente pone de manifiesto un estancamiento en la creación de empleo. Además, las horas trabajadas han crecido menos que los afiliados, lo que pone de manifiesto el incremento de los contratos a tiempo parcial.
El número de desempleados registrados al finalizar el año 2025 era de 2.408.670 personas; lo que representa una reducción de 16.291 personas en diciembre, tan solo bajo un 0,67%, es el peor dato de diciembre desde el covid de 2020.
Durante el año 2025 las actividades sanitarias lideraron el proceso de creación de empleo con 69.547 nuevos cotizantes lo que representa el 13,8% del total, seguido de transporte y logística con 61.209 ocupados más educación con 60.335 nuevos cotizantes; comercio y construcción crearon 46.000 empleos nuevos cada una de estas actividades.
Sin embargo, la subida del Salario Mínimo Interprofesional provoca la baja de 1.336 personas de empleo doméstico.
Desgraciadamente España sigue liderando la tasa europea de paro con el 10,3% de la población activa.
LAS FARMACEÚTICAS INVIERTEN EN EMPRESAS NEUROLÓGICAS.
Más del 40% de la población vive con alguna enfermedad neurológica, según un estudio de la Organización Mundial de la Salud. Por ello, la neurociencia es un sector de mucho interés para los gigantes farmacéuticos. En 2025, las compañías invirtieron más de 20.000 millones de dólares en la compra de firmas con el objetivo de ampliar su cartera de tratamientos frente a patologías de este tipo.
Johnson & Johnson protagonizó la mayor operación en el campo de la neurociencia y en general en el mercado. La farmacéutica adquirió Intra-Cellular Therapies por 14.600 millones de dólares. Con la compra, la compañía estadounidense añadió a su cartera la terapia Caplyta, dirigida a la esquizofrenia -una patología que sufren aproximadamente 24 millones de personas en el mundo, según la OMS- y los episodios depresivos asociados al trastorno bipolar. También se hizo con su línea de desarrollo para el Alzheimer y la ansiedad.
La segunda mayor operación la llevó a cabo Novartis el pasado octubre al adquirir Avitidy Biosciencie por 12.000 millones de dólares. Se trata de una compañía centrada en terapias avanzadas, que incluye programas dirigidos a enfermedades neuromusculares genéticas graves. Cabe mencionar que la empresa suiza también compró Regulus Therapeutics que posee una tecnología con potencial para la neurodegenaración.
Le sigue AbbVie con la adquisición del fármaco bretisilocina de Gilgamesh Phamarceuticals por 1.200 millones de dólares. Se trata de un tratamiento en investigación para el trastorno depresivo mayor de moderado a grave.
El pasado mayo Lilli compró la biotecnológica SiteOne Therapeutics por 1.000 millones de dólar. La compañía desarrolla inhibidores de moléculas pequeñas de los canales de socio para tratar el dolor y otros trastornos de hiperexcitabilidad neuronal.
Además, Jazz Pharmaceuticals se hizo con Chimerix por 935 millones de dólares con el objetivo de fortalecer su cartera con un medicamento en desarrollo para tumores cerebrales.
También la compañía especializada en neurología Supernus Pharmaceuticals adquirió Sage Therapeutics por 561 millones de dólares. Su catálogo de fármacos va dirigido a la depresión posnatal, epilepsia -que afecta a más de 50 millones de personas- y otros trastornos neurológicos. Por otra parte, Sanofi adquirió Vigil Neurosciencie por 470 millones de dólares. Esta operación le permitió añadir a su cartera un fármaco oral en investigación para el Alzheimer y otras patologías neurodegenerativas.
En este año 2026, se prevé cerrar la venta de NeuroxPharm por parte de Permira por unos 4.000 millones de euros. Se trata de un fabricante de medicamentos contra el párkinson, el Alzheimer, la depresión y la psicosis. A finales de 2025, la compañía se encontraba en conversaciones con los bancos JP Morgan y Jefferies para que actúen como asesores financieros y coordinen el proceso. Esta será una de las mayores operaciones de capital de riesgo que se producirán en el presente ejercicio.
La normalización social que vive la psicología ha provocado que los Fondos estén invirtiendo en las principales clínicas del sector con el objetivo de acelerar su crecimiento. En el caso de España, este negocio se estima en 2.500 millones de euros con una previsión de crecimiento de un 4% anual en el próximo quinquenio. En 2025 se produjeron varios movimientos por parte del private equity en el sector de la psicología.
Un ejemplo es Miura que entró en el capital de Centro Psicosanitario Galiani, ubicado en Sevilla, y Oriental (Madrid). El primero mencionado es el mayor centro ambulatorio independiente de salud mental en Andalucía. Además, la británica Peninsula Capital adquirió Mentalia, la división de salud mental de la sociosanitaria alemana DomusVi por 100 millones de euros. La compañía también compró a la alemana Neural, su área especializada en neurorrehabilitación, neurodesarrollo y atención psiquiátrica.
Es previsible que este tipo de inversiones sigan creciendo por las expectativas de una demanda en claro crecimiento.







