Increíble crecimiento de la economía española

La economía española ha crecido un 2,8% durante el año 2025, según el INE, lo que representa una reducción de siete décimas respecto al año anterior.

En efecto la actividad económica se desacelero desde el pasado verano, si bien el impulso del último trimestre, un 0,8%, en lugar del 0,6% previsto ha permitido obtener este sorprendente resultado; si bien este último dato no es consistente con los indicadores adelantados, como son las ventas en la campaña de navidad y el empleo por lo que se podría revisar a la baja, puesto que es poco riguroso, Para este año se prevé una desaceleración de al menos medio punto.

Durante el periodo octubre diciembre de 2025, la construcción creció un 2,1% Inter trimestral y los servicios un 0,8%, mientras que la producción de manufacturas se contrajo un -0,3%, el turismo ha seguido siendo el motor fundamental.

El consumo de los hogares creció un 1,5% en 2025, por el incremento que aumentara más que la inflación, y por el fuerte aumento de la población, más de 625.000 personas.

Es sorprendente que la inversión creciese un 6,3% en 2025; si bien una parte importante de la misma se financiación con Fondos Europeos.

También el gasto público espoleó el crecimiento de la demanda interna, si bien el sector exterior tuvo un comportamiento negativo de un punto.

Los datos son incoherentes, por lo que algunos economistas han puesto en duda su veracidad; en cualquier caso, parece que se confirma la desaceleración de la economía española.

 

¿SERÁ INDEPENDIENTE LA FED?

Los Bancos Centrales son los responsables de las políticas monetarias y cambiarias para garantizar la estabilidad de precios.

El Banco Central Europeo en sus estatutos tiene un solo objetivo garantizar la estabilidad de precios y por tanto luchar contra la Inflación. Sin embargo, La Reserva Federal Norteamericana, además de esta misma función, también se encuentra la de favorecer el crecimiento, como recuerda continuamente Donald Trump.

Durante las dos primeras décadas del siglo actual, los Bancos Centrales, con el convencimiento que la inflación estaba vencida definitivamente, llevaron a cabo una irresponsable política monetaria ultra expansiva de intereses a términos negativos, lo que es una aberración, y lógicamente favoreció el sobreendeudamiento tanto público como privado.

El fuerte repunte de la inflación en los países desarrollos obligo a un cambio radical en la política monetaria del BCE y de la FED, que elevó intensamente los tipos de interés de intervención.

Ante la mejora de esta, el BCE redujo los tipos de intervención a la mitad, fijándolas en el 2%; mientras que la Reserva Federal está siendo más cauta y tras dos bajadas seguidas, ha decidido mantenerse los tipos estables, en la reunión de enero en el 3,5%/3,75%, desoyendo las exigencias de Trump, pensando que los aranceles y la debilidad del dólar favorecen la inflación. Sin embargo, la política monetaria de la FED se puede tornar más expansiva con la elección de Kevin Warsh como su nuevo presidente por ser más cercano a las tesis de Trump que Powell, tal y como ya descuentan los mercados de materias primas y los financieros; y se puede poner en cuestión la necesaria independencia de esta institución, puesto que hay que tener presente que la plena autonomía de Los Bancos Centrales es fundamental para garantizar la estabilidad de precios.

 

EN ESPAÑA FALTA SUELO EDIFICABLE.

El déficit de viviendas se debe fundamentalmente a la regulación, que limita la disponibilidad de suelo edificable y una Ley de la Vivienda que encarece y alarga enormemente el proceso de la construcción de la vivienda libre.

España tiene una superficie de 505.370 kilómetros cuadrados, el más extenso de la Unión Europea, solo superado por Francia, con una densidad de población baja, de 90 habitantes por Km2 aunque muy concentrada en Madrid y en la costa.

Con estas características, deberá existir una gran cantidad de superficie para construir. En un principio toda la superficie salvo la que tenga valor alto ecológico o que sea necesario proteger por otras razones.

Esta “falta administrativa” de suelo por el cuello de botella de la regulación eleva el precio de la vivienda, puesto que limita la oferta que está muy por debajo de la demanda, que además se incrementara a corto plazo por la regulación de 500.000 inmigrantes.

Asimismo, la regulación alarga enormemente el periodo de construcción, hasta 10 años desde que se decide construir una vivienda nueva hasta que se entregan las llaves.

La construcción ha pasado de representar el 20% del PIB en el año 2007 a tan solo el 5,6% del PIB actualmente.