Gran protagonismo de los mayores en la economía española

Según un reciente estudio FUNCAS y la Fundación MAPFRE las personas mayores de 55 años en España aportan un tercio del Producto Interior Bruto. En efecto este colectivo que representa el 34% de la población contribuye directamente en un 32,8 % al PIB.

Esta gran relevancia económica del colectivo “senior” se debe a la conjunción de diferentes hechos económicos como es su mayor acumulación de patrimonio muy vinculado a las posesiones inmobiliarias y las menores cargas financieras, la estabilidad de sus ingresos reforzados por la pensión y el rendimiento del ahorro generado a lo largo de su vida laboral.

Además, representan el colectivo por edad con mayor capacidad adquisitiva de España, lo que les permite un alto consumo vinculado además en muchos casos a la disponibilidad de tiempo al estar en muchos casos jubilados, y a la mejor condición física respecto a situaciones pasadas. Su consumo representa el 39,3% del total, con un gasto per cápita superior en un 15,7% al de la media de la población.

En nuestro país es la familia y no el individuo quien toma las decisiones económicas relevantes. En este sentido los mayore financian parte de las inversiones y del consumo de otros miembros de la familia, por lo que tienen un saldo financiero negativo, lo que significa que aportan más recursos que los que reciben puesto que suelen contribuir al sostenimiento económico de las generaciones más jóvenes, especialmente por las dificultades que sufren estos, para acceder a la vivienda.

Además. Los seniors aportan el 42,7% de los impuestos, muy superior al peso relativo de esta población.

Esta nueva realidad económica de los seniors contrasta enormemente con la dependencia que esta generación tenía en el pasado de sus hijos, explicada por el sistema de pensiones actual, y por la fuerte elevación del precio de la vivienda.

 

EL SECTOR DEL AUTOMOVIL EN CRISIS.

A pesar de la reducción de la producción en los últimos años, el sector del automóvil español sigue siendo el segundo de Europa después de Alemania, si bien a nivel mundial ha sido superado por Brasil, con lo que hemos bajado al octavo lugar. Además, tradicionalmente ha sido nuestra primera partida de exportación de la Balanza Comercial, mientras que el pasado año, fue superada por la exportación de productos agroalimentarios.

Las exportaciones de vehículos durante el año 2025 fueron de 39.062 millones de euros, lo que representa una reducción del 7,8% respecto a las del 2024. Sin embargo, las importaciones alcanzaron los 28.062 millones de euros, lo que represento una elevación del 9.4% respecto al año anterior; por lo que el saldo positivo del sector en nuestra Balanza de Pagos fue tan solo de 4.822 millones de euros, un 53,4% menor al del 2024.

Europa sigue siendo nuestro principal mercado de exportación, puesto que el 93,1% de nuestras ventas internacionales de vehículos tuvieron como destino los países de La Union europea, encabezados por Francia con el 18,6% del total, por valor de 7.261 millones de euros.

Respecto a las importaciones el 73,3% también procedieron de la UE, sobre todo de Alemania, más del 26%, sin embargo, las importaciones de vehículos procedentes de Japón y China han crecido intensamente.

La pérdida de competitividad del sector del automóvil en España sigue reduciendo su producción que cayó un 4,3% el pasado año. Para revertir la situación es necesario reducir, sobre todo las imposiciones de la Agenda 2030.

 

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL MEJORA LA EFICIENCIA EN SANIDAD.

Las Comunidades Autónomas están introduciendo rápidamente la Inteligencia Artificial para poder mejorar su eficiencia en la gestión de una población cada vez más envejecida, que provoca en la asistencia sanitaria un gran aumento de las patologías crónicas y una mayor demanda asistencial.

El objetivo es liberar tiempo clínico a los profesionales sanitarios y avanzar hacia una medicina más precisa y personalizada.

Actualmente es Cataluña la Comunidad Autónoma más avanzada en la introducción de los algoritmos en la gestión sanitaria.

A nivel nacional el SNS está marcando una estrategia que pretende integrar la tecnología de forma ética, equitativa y coordinada. Para ello todos los sistemas de IA desplegados en la sanidad pública deben alinearse con el Reglamento Europeo de IA, que exige un uso ético y seguro de la tecnología.

Las Comunidades autónomas conciben la IA como una herramienta de asistencia, donde la última palabra y la responsabilidad del diagnóstico la tenga siempre el profesional.

Al automatizar tareas repetitivas y de bajo valor añadido, la IA cumple su misión de desburocratizar la atención sanitaria y permitir a los equipos sanitarios concentrarse en la labor asistencial pura; lo que se puede concretar en diagnósticos más rápidos y precisos, lo que beneficia enormemente al paciente