España perderá presencia en el mundo

El PIB de España ha superado los dos billones de dólares, lo que le ha permitido entrar entre las 12 economías grandes del mundo otra vez; aunque llegó a ser la octava economía más importante del globo en 2007.

Según un Informe de Goldman Sachs, aunque España hoy presenta importantes fortalezas, la economía desaparecerá de las partes altas del ranking en las próximas décadas. La irrupción de economías más ‘jóvenes’ y que se encuentran aún lejos de la frontera tecnológica, expulsará a la economía de España de los puestos altos.

España en el año 2050 quedará fuera de las 15 economías grandes del mundo ante la irrupción de países como Indonesia, Nigeria o Egipto, que presentan unas demografías todavía explosivas y un crecimiento económico relativamente elevado.

El PIB agregado depende de tres pilares básicos: la productividad, la demografía y la capacidad del mercado laboral para poner a la población a producir. España flaquea en estas tres patas que sostienen el crecimiento del PIB. La demografía propia es de las más adversas del mundo, con una tasa de fertilidad muy baja; aunque desde el año 2018, la entrada de inmigrantes es de las más altas de los países desarrollado.

Según el Informe, en 2050, las cinco economías más grandes del mundo serán China, Estados Unidos, India, Indonesia y Alemania, con Indonesia desplazando a Brasil y Rusia en la lista de las mayores economías emergentes en este horizonte. Se prevé que China superará a Estados Unidos como la mayor economía del mundo alrededor de 2035.

Si se prolonga el horizonte de proyección hasta 2075, las tres mayores economías del mundo serán China, India y Estados

Unidos, con India superando a Estados Unidos. Curiosamente, se espera que el crecimiento potencial del PIB de Estados Unidos sea sustancialmente más rápido que el de China en ese horizonte debido a sus mejores perspectivas demográficas. Con las políticas e instituciones adecuadas, las economías emergentes actuales representarán siete de las diez principales economías del mundo en 2075.

Asimismo, la convergencia económica ha sido una característica constante de la economía global desde la década de 1980. Los principales impulsores de esta han sido las naciones más pobladas de Asia: China, India, Indonesia y Bangladesh. En conjunto, estos cuatro países representan más del 40% de la población mundial´.

Entre las economías desarrolladas, EEUU ha sido una excepción positiva importante. A pesar de poseer uno de los niveles de PIB per cápita más altos del mundo, su crecimiento ha seguido superando al de la mayoría de los demás mercados desarrollados, como pueden ser Europa o Japón.

Los mercados emergentes de Asia Oriental han experimentado un rápido crecimiento del PIB per cápita, con una producción media per cápita casi 10 veces superior a la de 1980. Sin embargo, el PIB per cápita en la región se mantiene muy por debajo de los niveles de Estados Unidos y Europa Occidental, lo que sugiere un mayor potencial de convergencia.

 

OTRO GRAN AÑO TURÍSTICO.

España recibirá alrededor de 43 millones de turistas entre junio y septiembre, lo que representa un incremento del 6% respecto al mismo periodo de 2025, y generaran un gasto de cerca de 64.000 millones de euros, lo que supone una cifra un 10% superior al año pasado, según prevé El Ministerio de Industria y Turismo.

Es importante que los territorios del interior y de la llamada España Verde, en términos de gasto crecerán por encima de las seis comunidades autónomas más turísticas. Asimismo, hay que subrayar, el buen comportamiento previsto tanto en el hotelería como en campings y turismo rural.

Según lo proyectado por los técnicos de Turespaña, entre junio, y septiembre, las comunidades que no son tradicionalmente lideres en turismo, experimentarán unas tasas interanuales de crecimiento del gasto entre el 8% y el 10%, mientras que las tasas de crecimiento de las seis autonomías más turísticas lo harán entre el 5% y el 6%

Entre enero y mayo de 2026, se recibió un total de 36,8 millones de visitantes internacionales, un 3,2% más frente a los primeros cinco meses de 2025, con un gasto de 50.257 millones de euros, con un aumento del gasto del 7,8%.

Además, el triunfo en el mundial de futbol genera un efecto escaparate que favorece las exportaciones de bienes y sobre todo atrae nuevos turistas.

Por la tendencia y estos nuevos factores incentivadores, será probable llegar a los 100 millones de visitantes extranjeros este año, lo que representaría un récord para España, y nos podría situar como lideres mundiales.

 

EXCESIVO SUPERAVIT DE LA BALANZA DE PAGOS CHINA.

EL superávit exterior de China sigue ampliándose hasta niveles récord y refleja un problema mucho más profundo que la fortaleza de sus exportaciones. Según un informe de Oxford Economics, el superávit por cuenta corriente alcanzó el 3,8% del PIB en el primer trimestre de 2026, mientras que el superávit comercial acumulado de los últimos doce meses ascendió a un máximo histórico de 1,1 billones de dólares.

La casa de análisis sostiene que este aumento no obedece únicamente a la creciente competitividad de la industria china, sino también a un desequilibrio estructural entre ahorro e inversión. “La ampliación del saldo exterior no es solo una historia de competitividad comercial”, señala el Informe, que atribuye parte del fenómeno al envejecimiento de la población, el aumento del ahorro por precaución y el debilitamiento de la demanda interna tras la pandemia.

El principal riesgo es que China continúe canalizando al exterior un exceso de ahorro que no logra absorber mediante un mayor consumo o inversión doméstica. El Estudio destaca que el desplome de la inversión, especialmente por la crisis del sector inmobiliario, explica buena parte del incremento del superávit exterior, mientras que las variaciones del tipo de cambio o de los diferenciales de tipos de interés apenas influyen en el corto plazo.

El país se está convirtiendo cada vez más en un acreedor neto a través de bancos y empresas privadas en lugar de mediante la acumulación de reservas oficiales. El exceso de capacidad productiva y de ahorro podría mantener elevadas las tensiones comerciales con otras economías si Pekín no logra impulsar de forma sostenida la demanda interna que representa el principal reto de política económica.