Por el Estrecho de Ormuz también transita la información
Por el estrecho de Ormuz no solo circulan petróleo y gas, también están tendidos cables submarinos estratégicos, para la circulación de una gran cantidad de datos digitales. De hecho, los expertos del Stimson Center han estudiado el asunto en profundidad, aportando datos, antecedentes y análisis, y concluyen que no resultaría descabellado que Irán considere estos cables de fibra óptica como infraestructuras tecnológicas enemigas.
Es indudable que los cables submarinos de fibra óptica son vulnerables, en cualquier lugar del mundo por contar con una escasa protección y estar poco vigilados; y lógicamente en el estrecho de Ormuz esta fragilidad es aún mayor. Si esta infraestructura se convirtiera en un escenario de conflicto, las consecuencias serían extremadamente graves. El impacto más inmediato sería un apagón digital en los países del Golfo, que actualmente están invirtiendo enormes cantidades en el desarrollo de servicios digitales, centros de datos y tecnologías de inteligencia artificial.
Estos cables, por los que, según algunos analistas, circula más del 15% del tráfico global de datos, son esenciales para economías como las de Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait, Arabia Saudí e Irak.
Su interrupción implicaría la caídas de las redes sociales o conexiones más lentas y sobre todo el impacto sería económico, millones de transacciones financieras diarias quedarían paralizadas, los mercados sufrirían interrupciones, los centros de datos, especialmente los dedicados a inteligencia artificial en los Emiratos, experimentarían fallos importantes, y el papel de Dubái como centro financiero global se vería comprometido. Además, las plataformas en la nube de grandes compañías tecnológicas también podrían verse afectadas.
Los cables submarinos, ya sean de fibra óptica o conductores eléctricos, se instalan sobre el fondo oceánico para facilitar la transmisión de información y energía. De acuerdo con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), canalizan cerca del 99% del tráfico global de internet.
Además de sostener el flujo de datos, permiten el intercambio de telecomunicaciones y electricidad entre distintos países, siendo un componente fundamental para el funcionamiento de los servicios digitales y las comunicaciones en línea.
Cualquier daño en estas infraestructuras puede provocar una disminución de la velocidad o incluso cortes en internet, afectar el comercio electrónico, retrasar operaciones financieras y generar impactos económicos derivados de estas disrupciones.
En la región del Golfo, especialmente en Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, se han destinado miles de millones de dólares al desarrollo de inteligencia artificial y a la modernización de infraestructuras digitales con el objetivo de diversificar sus economías y reducir la dependencia del petróleo.
Ambos países han impulsado compañías nacionales de IA que ofrecen servicios a nivel regional, todas ellas dependientes de estos cables submarinos para garantizar una transmisión de datos rápida y eficiente.
Aunque un deterioro en los cables submarinos no implicaría la desconexión absoluta gracias a la existencia de infraestructuras terrestres, los especialistas coinciden en que los sistemas satelitales no constituyen una solución eficaz, debido a que no tienen la capacidad para soportar el mismo nivel de tráfico y, además, resultan considerablemente más costosos. Las redes de órbita baja, como Starlink, representan una alternativa específica que, al menos por ahora, no puede ampliarse para dar servicio a millones de usuarios.
HAY QUE DEROGAR EL IMPUESTO DE SUCESIONES Y DONACIONES.
Las Comunidades Autónomas poseen la competencia plena en la gestión y recaudación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones por lo que la diversidad de bonificaciones y tipos que aplican cada una incrementa las brechas fiscales entre ciudadanos según donde residan; provocando que en algunos casos se renuncie a la herencia por no poder pagar los impuestos en el periodo establecido, máxime teniendo en cuenta que se suelen heredar pisos.
Aunque afortunadamente, la mayoría de CCAA tienen prácticamente exentas las herencias para familiares cercanos, padres, cónyuges e hijos, siempre que el valor de los bienes no supere determinado umbral que, como poco, suele situarse en los 300.000 euros. Sin embargo, cuando se heredan bienes por un valor relevante es cuando se evidencian las diferencias fiscales.
Según un caso elaborado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales del Consejo General de Economistas, calculan que, si un hijo de 30 años hereda de su padre 800.000 euros, de los que 200.000 euros corresponden a una vivienda, un ciudadano de Asturias tributará hasta 103.135 euros por recibir este legado, frente a la cuota cero euros que tendrán quienes residan en Andalucía, Islas Baleares, Cantabria o Galicia.
Dentro de este mismo ejemplo, los contribuyentes que, después de los asturianos, se verán más perjudicados por recibir una herencia de estas dimensiones, serán los de Aragón, que pagarán al fisco 55.466 euros; seguidos de los de Cataluña, que tributarán 44.569 euros en el impuesto de Sucesiones; los de Castilla-La Mancha, con una cuota de 31.759 euros; y los de Navarra, con un abono de 17.000 euros.
Con cantidades prácticamente simbólicas para la herencia recibida, se encuentran los ciudadanos residentes en el País Vasco que tributarán 3.150 euros; los de Murcia con 1.640 euros; los de La Rioja y Madrid con 1.587 y 1.586 euros, respectivamente; y los valencianos, con 1.623 euros.
Con cuotas aún más bajas, aparecen los contribuyentes de Castilla y León que prácticamente tributarían 810 euros por recibir la herencia, seguidos de los canarios, con 268 euros y los andaluces, quienes apenas pagarías 134 euros.
Asturias tiene una presión fiscal tan alta en este impuesto porque solo se bonifica los primeros 300.000 euros del legado y además es la CCAA que aplica unos tipos impositivos más altos en el impuesto de Sucesiones. Mientras la práctica totalidad de las CCAA acercan los tipos a la referencia de la ley estatal (entre el 7,65% de mínimo y el 34% de máximo), el Principado de Asturias aplica unos tipos para las herencias que van del 21,25% hasta el 36,5%. Por su parte, Aragón solo mantiene exentos los primeros 500.000 euros, motivo por el que aparecen los segundos en la tabla; y Cataluña, aunque aplica bonificaciones, van decreciendo a medida que se incrementa el valor de los bienes heredados.
Las CCAA que prácticamente liberan de tributación a padres, cónyuges e hijos son Andalucía, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Madrid, Murcia, La Rioja, y la Comunidad Valenciana.
En los últimos ejercicios fiscales también se está reduciendo en algunas Comunidades la tributación sobre las herencias que benefician a hermanos, tíos y sobrinos. Madrid aprobó en 2025 una bonificación del 50% ,antes era del 30% para hermanos, tíos y sobrinos. Baleares también puso en marcha el año pasado una exención del 60% para hermano, tíos y sobrinos y del 35% para el resto de familiares del grupo III, es decir, suegros, yernos y nueras. La Comunidad Valenciana aprobó una bonificación del 25% para hermanos, tíos y sobrinos que arranca a partir del 1 de junio de 2026 y que el próximo año se elevará al 50%.
Canarias ya bonifica al 99% a este grupo de familiares, Cantabria al 50%, mientras que Galicia deja exentos de tributación los primeros 25.000 euros.
En cualquier caso, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones grava un patrimonio que ya ha tributado previamente al obtenerlo y otra vez por mantenerlo, por lo que por justicia y eficiencia habría que derogarlo definitivamente.







